Patrones de sueño irregulares
Seamos honestos: dormir es a menudo lo primero a lo que renunciamos para trabajar, asistir a eventos sociales o ver compulsivamente nuestros programas favoritos. Si duermes regularmente menos de 7-8 horas, perjudicas el proceso de curación de tu piel. La Dra. Shareefa Chause, dermatóloga de Mumbai, explica a Health Shots: «La falta de sueño reduce la producción de colágeno, que es importante para mantener la piel firme y elástica. Esto puede provocar sequedad y signos visibles de envejecimiento». La falta de sueño puede elevar los niveles de cortisol, una hormona que puede provocar acné. Cuando no podemos dormir bien, nuestra piel pierde la curación necesaria que se produce durante el sueño profundo. Si planeas quedarte despierto hasta tarde, recuerda que dormir bien por la noche es importante para tu piel, no solo para tu apariencia.
2. Altos niveles de estrés
El estrés es una parte común de la vida, pero puede afectar gravemente la piel. Cuando aumentan los niveles de estrés, aumentan los niveles de cortisol, lo que puede provocar brotes y afecciones de la piel como eccema o psoriasis. Controlar el estrés mediante actividades como el yoga, la meditación o el ejercicio puede mejorar la salud de la piel. El Dr. Shareefa dice que «alrededor del 50 % de los pacientes cree que el estrés es una de las principales causas de sus problemas de la piel. Al controlar el estrés y ralentizar su vida, crea un entorno mejor para que su piel prospere en lugar de sufrir».

3. Hábitos alimentarios poco saludables
Lo que comes afecta tu piel tanto como los productos que usas. Una dieta rica en alimentos procesados, azúcar y grasas no saludables puede causar inflamación, lo que provoca piel opaca y brotes. Llevar una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras puede mejorar su piel. El Dr. Chause dice: «Comer sin prestar atención puede provocar la pérdida de nutrientes importantes, lo que puede dañar la piel. Intente cambiar los bocadillos azucarados por alimentos ricos en antioxidantes y vitaminas. Esto ayudará a su piel y descubrirá que el brillo que desea está a solo una comida más saludable de distancia».
4. Exposición prolongada a las pantallas
Pasamos mucho tiempo mirando pantallas en nuestra vida digital. Sin embargo, el tiempo excesivo frente a la pantalla puede acelerar el envejecimiento. La luz azul de los teléfonos, tabletas y computadoras portátiles puede alterar los procesos naturales de nuestra piel y empeorar la pigmentación. Tomar descansos regulares de las pantallas, usar filtros de luz azul y elegir productos con antioxidantes puede ayudar a reducir los efectos adversos en la piel. Configure un temporizador en su teléfono para recordarle que debe desconectarse y darle a su piel y mente el descanso que tanto necesitan. El Dr. Chause enfatiza que «el tiempo responsable frente a la pantalla, junto con un cuidado protector de la piel, puede ayudar a mantener la piel con un aspecto juvenil».
5. Aumento de la contaminación
La contaminación es una amenaza constante para la salud de la piel. Desde el smog de la ciudad hasta los contaminantes del aire interior, su piel está expuesta a muchas partículas dañinas todos los días. Estas partículas pueden provocar inflamación y acelerar el envejecimiento. También pueden dañar la barrera protectora de la piel. Para combatir estos efectos es importante tener una buena rutina de cuidado de la piel. Para proteger su piel de la contaminación, es importante limpiarla adecuadamente después de la exposición. Utilice sueros ricos en antioxidantes y aplique protector solar de amplio espectro a diario. El Dr. Chause sugiere «tomar medidas para gestionar estos factores ambientales. Si ignoras tu piel en un mundo contaminado, puede provocar problemas graves a largo plazo».














